Definitivamente el profesor tenía razón, hacer retrato es uno de los trabajos más complicados. Empezando por buscar el angulo en que los ojos brillaran, claro, algunas veces puedes hacer que los ojos no brillen intencionalmente, pero hay que saber hacerlo porque usualmente cuando eso pasa la mirada se ve desviada o pareciera que la persona perdiera su esencia por así decirlo. Acá algunas muestras de nuestro trabajo ese día
Una dificultad que también nos mencionaron en clase es trabajar con las manos, a veces no se sabe de verdad qué hacer con ellas. Otro inconveniente que tuvimos fue la luz principal, era muy fuerte y a veces nos cansaba los ojos cuando nos estaban retratando.
Al final de todo la experiencia de poder grabar la personalidad de alguien en una imagen ha sido para mi una de las mejores en lo que llevo de curso.
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